¿Qué es un Comité de Ética?

Los Comités de Ética para la asistencia sanitaria son instancias de diálogo y debate interdisciplinar, con la misión de asesorar a los profesionales sanitarios y a los usuarios que lo soliciten en la solución de los conflictos éticos que se producen en el desarrollo de la tarea asistencial.

jueves, 1 de febrero de 2018

CONSECUENCIAS DE LA POBREZA Y DE LA DESIGUALDAD


“Hemos aprendido a volar como pájaros,
a nadar como los peces;
pero no hemos aprendido el sencillo
arte de vivir como hermanos”
Martin Luther King (1929-1968)
A propósito de su aniversario: 15 de Enero


No es nada nuevo y ya viejo conocido, el hecho de que la pobreza y la mala salud están interrelacionados y que esa relación de causalidad es bidireccional. Tampoco es nuevo que un mayor nivel de pobreza se asocia a una mayor desigualdad social y que la buena o mala salud no depende exclusivamente de las personas y si de la interacción entre las personas y su entorno. De aquí el concepto de medicina social basado en sistemas públicos de salud que financiados a través de impuestos, ofrecen acceso igualitario a toda la población independiente de su nivel de riqueza.

Veamos algunos datos.

Ya en 1999, un estudio publicado en la revista Journal of Epidemiology and Community Health, señala que si España tuviera el índice de mortalidad que registra el 20% de las zonas más ricas, cada año se producirían 35.090 muertes menos. De no existir diferencias sociales, no se producirían. De esas muertes evitables, 26.030 corresponden a personas mayores de 65 años. Por áreas geográficas, la mortalidad es mayor en el sur y hacia el oeste. Andalucía y Extremadura acumulan un tercio de muertes por desigualdades sociales y su esperanza de vida es inferior al del resto.


En 2017, un estudio publicado en Lancet sobre 1,7 millones de personas demuestra que el bajo nivel socioeconómico disminuye la esperanza de vida en 2,1 años, más que la hipertensión, la ingesta de alcohol y la obesidad. Aprovecha la ocasión para criticar las políticas de la OMS al no incluir esta variable entre sus objetivos y recomendaciones

En España la mortalidad por enfermedades infecciosas es tres veces superior en los pobres en relación con la de los ricos

Hoy misma se publica en El País un estudio con datos de 37,5 millones de pacientes de 71 países, que revela un aumento generalizado en la supervivencia por cáncer. También revela que los pacientes ricos tienen un mejor pronóstico que los pobres, es más, en EE.UU. ser blanco marca una diferencia en relación con ser negro a favor de los primeros. Los tratamientos contra el cáncer son extremadamente caros y solo están disponibles para los más ricos de los países más ricos

Y seguro que hay más ejemplos.

La pobreza y las desigualdades son fruto de la aplicación de políticas neoliberales basadas en una economía de mercado donde los ciudadanos se deben esforzar en la resolución de sus problemas sin que el Estado deba intervenir para nada, ignorando su responsabilidad a favor de una justa distribución de la riqueza que favorezca la igualdad de oportunidades y la equidad. Gobierna el poder financiero y no la política.

El gobierno español ya promulgo el famoso Real Decreto Ley 16/2012 que ha producido una fractura en la universalidad del sistema dejando a una multitud de personas sin cobertura sanitaria, introduce el copago farmacéutico con lo que ha supuesto de deletéreo para los pensionistas y abre las puertas a la privatización del sistema.

El estudio sobre desigualdad global publicado por World Inequality Lab , revela que esta situación es fruto de un política fiscal concreta que favorece la concentración de rentas, el acceso a la educación y al empleo, la proporción de trabajadores que hay en los comités de toma de decisiones de las empresas, salarios precarios y una evasión fiscal elevadísima (en el mundo se dejan de ingresar 350.000 millones de euros; en España un 8,6% de la riqueza financiera de los hogares no se declara y está en paraísos fiscales, por encima de la media global)

Curiosamente, un informe de la Comisión Europea, cuestiona el sistema español de transferencias sociales, y refleja, que junto a Italia, es el país en el que las prestaciones menos ayudan a las rentas bajas. Este comportamiento de España radica en la escasa recaudación en relación con la media europea y la escasa progresividad de los impuestos. La respuesta del gobierno español ha consistido en que estos datos no son fieles a la realidad por no incluir las prestaciones en especie que supone la educación y sanidad “gratuitas” (no nos cuesta nuestro dinero) y bastante generosa en comparación con el resto de Europa.

¿Es o no es para sonrojarse, tanto el cambio de la política de la UE como la actitud del gobierno español?

La Alianza contra la Pobreza y Desigualdad pide al gobierno de España que los presupuestos de 2018 incluyan una mayor inversión en políticas públicas destinadas a la inclusión y protección social, el aumento de los fondos destinados a la solidaridad global y la puesta en marcha de políticas tributarias justas y progresivas.


NO SEAS POBRE, Y SI LO ERES, LA CULPA ES TUYA. Continuaremos


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